¿El Ejercicio Realmente Adelgaza.?

viernes, 4 de febrero de 2011

Realizar alguna actividad física es visto como un método infalible para bajar los kilos de más. No obstante, esta teoría tan arraigada y aparentemente irrefutable se ha comenzado a cuestionar, incluso algunos expertos apuestan por lo contrario.


Algunas personas se someten a largas horas en el gimnasio con la esperanza de hacer ceder la balanza a favor de unos kilos menos, pero no consiguen los resultados esperados. Y es que siempre se ha concebido que hacer ejercicio ayuda a bajar de peso, pero esta frase idealizada comienza a transformarse en un mito y muchos no saben qué creer o qué pensar.

Es muy cierto que aquellas personas que realizan una rutina de entrenamiento diaria pesaran mucho más si dejaran de hacerla. Pero por otro lado, hacer ejercicio produce una ansiedad mayor para comer. Al finalizar la actividad el cuerpo automáticamente exige reponer las energías consumidas y la manera de hacerlo es a través de la comida.

El ejercicio físico cuenta con bondades fundamentales tales como: incrementar el funcionamiento del sistema cardiovascular y respiratorio; generar cambios en la mente del hombre, produciendo moderados efectos positivos; aumentar la función cerebral, ayudando a que el individuo esté más despierto y alerta; fortalecer huesos, ligamentos y tendones; asegurar mayor capacidad de trabajo; y en el último renglón, se puede decir que mejora el aspecto muscular de la persona.

Rol protagónico de la nutrición

Cuando se comienza a investigar acerca de este escéptico fundamento, se comprueba que confiables científicos, nutricionistas y hasta los mismos entrenadores físicos, recomiendan que para adelgazar lo esencial y verdaderamente efectivo es comenzar por comer menos y establecerse un régimen alimenticio saludable.

Según el nutricionista Juan Pablo Vásquez para bajar de peso lo mejor es una combinación tanto de dieta como de entrenamiento físico, ya que es cierto que el ejercicio no va a ayudar a bajar de peso por sí solo, pero es de vital importancia para ayudar a mantener el peso perdido mediante un buen régimen alimenticio.

Estimulo apetitoso

El problema básico está en que, mientras es cierto que el trabajo físico hace quemar calorías y esto hace que el cuerpo pierda peso, ejercitar también tiene el efecto importante de estimular el hambre. La persona comienza a comer más, lo que puede resultar bastante negativo en la batalla contra la gordura.

Existe el factor de que las personas se confían tanto en la ayuda del ejercicio, que al comenzar una rutina de entrenamiento empiezan a comer incluso más que antes, con la idea de que pueden quemar todo lo que comen en el gimnasio. Hacen su propia compensación entre las comidas y las horas que pasan sudando y moviendo el cuerpo.

Algunos suelen pensar “¿qué significan estas dos empanadas en comparación a la hora completa de cardio que hice esta mañana? No creo que afecte mucho…”, pero la verdad es que no se puede comparar las 300 calorías quemadas durante la hora de ejercicios y las calorías que contiene cada empanada o cualquier otro alimento rico en carbohidratos que las personas eligen consumir.

También, al finalizar la jornada deportiva, son muchos los que acuden directo a ingerir cualquier bebida energética, que aunque no se piensa mucho en esto, cada botella de 20 onzas contienen aproximadamente 130 calorías. Al complacer este sediento antojo se estará perdieron una valiosa parte del ejercicio realizado.

Otros mitos que aclarar

- ¡Realizar series de abdominales diarios NO hace reducir la barriga! Estos ejercicios ayudan a fortalecer los músculos del abdomen, pero por lo general, cuando se tiene exceso de peso, estos músculos se encuentran por debajo de la capa de grasa, y esta actividad no puede tener resultados muy significativos en la apariencia física.

-¡El gimnasio NO es mejor que cualquier otro tipo de ejercicio que se realiza fuera de él! A muchas personas se les hace más fácil ir a trotar por alguna zona de su preferencia; otras eligen seguir alguna rutina desde su casa, y cualquiera de estas formas está bien.

- ¡Ejercitar mucho más fuerte y por bastante tiempo NO es una condición para obtener los resultados deseados! La genética humana juega un rol fundamental. Cada persona responde al ejercicio de una manera distinta a la otra y lo importante es encontrar el tipo de entrenamiento que ayuda a cada quien a sentirse bien. El exceso de ejercicio puede debilitar el sistema inmunológico del cuerpo y el poder que tiene para combatir enfermedades.

-¡Sudar NO adelgaza! Y tampoco es sinónimo de perder grasa. De hecho, sudar en exceso puede conllevar a sufrir una deshidratación severa. Se pierde más peso, es cierto, pero sólo de agua, que se recupera en cuanto se bebe lo necesario.
Sabías que…
No es necesario pasar largas horas en el gimnasio para mejorar la salud. Según una nueva investigación que publica la revista BMC Endocrine Disorders, lo mejor contra la diabetes y los problemas cardiovasculares es un ejercicio breve pero intenso.

Excelente Idea

Al terminar la rutina de ejercicio, y haber ingerido estrictamente lo necesario para saciar su hambre, se deben cepillar los dientes. Está comprobado científicamente que el cambio a ese sabor en la boca hace perder el apetito.

El error

Premiarse con un dulce por haber ido al gimnasio.

Calorías consumidas por caloría quemadas

1 Arepa: 250 Ca.

1 Rebanada pan integral : 73 Ca.

30 gramos de queso amarillo: 100 Ca.

1 Huevo revuelto: 133 Ca.

1 Lata de refresco: 154 Ca.

Media hora de aerobics: 178 Ca.

Media hora de correr: 325 Ca.

Media hora de caminar: 150 Ca.

Media hora sentado viendo televisión: 50 Ca.

Según mi experiencia el ejercicio es bueno para adelgazar lo importante es no sobrepasarse con las comidas, además que el desarrollar masa muscular a la larga te hace perder mas calorías porque tu cuerpo requiere mas energía por eso es bueno ir al gimnasio.
Fuente: www.esteticaysalud.com.ve

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